Ministro Beyer inaugura Liceo Bicentenario Italia en Santiago Centro
25 de mayo de 2012
Fuente: Mineduc
El establecimiento se emplaza en un antiguo edificio que fue seriamente dañado por el terremoto del 27 de febrero de 2010.
Se trata del primer colegio particular subvencionado de la región Metropolitana en obtener esta categoría de excelencia.
El ministro de Educación, Harald Beyer, en compañía de las autoridades de la Sociedad de Instrucción Primaria (SIP), y el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, inauguró este viernes el Liceo Bicentenario Italia, uno de los 30 establecimientos de excelencia que comenzaron a funcionar este año. Las instalaciones de calle Natalie Cox fueron reconstruidas en sólo 6 meses, conservado los aspectos más tradicionales de uno de los primeros edificios escuela del país.
Durante su discurso, el titular de educación felicitó a quienes hicieron posible este nuevo Liceo Bicentenario “porque es un proyecto que se inscribe en una tradición importante, como son los liceos de excelencia. Lo que quisimos hacer como gobierno es dar enseñanza de calidad para los estudiantes, que antes era para un grupo muy reducido de alumnos; ahora estamos ampliando este tipo de experiencias para jóvenes y niños que no necesariamente provienen de los sectores más aventajados”.
Con la inauguración de este nuevo liceo de excelencia, ya hay 60 establecimientos de este tipo a nivel nacional, premiando la calidad y compromiso de estos colegios con la educación chilena.
Reafirmando el compromiso del gobierno con mejorar la calidad y equidad en la educación, el ministro Beyer dijo que “sin el compromiso de los estudiantes ni los profesores, nada de lo que impulsemos tendrá un impacto real. Este es un proyecto valioso que nos ayuda a construir una sociedad mejor y un país más inclusivo”.
Las obras de reparación de los daños ocurridos tras del terremoto del 27 de febrero de 2010, significaron una inversión total de $2. 228.970.778, de los cuales $998.599.414, fueron aportados directamente por el Mineduc, por concepto de reparación completa.
Este nuevo proyecto educativo de excelencia utilizará las instalaciones fundadas en 1874, en el terreno donado por el italiano, Luis Sadá, quien dio como condición, que el lugar fuese utilizado siempre con fines educacionales. Este recinto se convirtió en el primer establecimiento de la sociedad SIP, que en sus inicios fue la única alternativa académica de los jóvenes de ese sector de la capital.